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Cómo embalar y mudar una biblioteca sin dañar los libros

Cajas chicas, libros parados o acostados y nunca con el lomo para arriba: qué hacer antes, durante y después de mudar una biblioteca en Uruguay.

Redacción Entre Libros · · 6 min de lectura

Libros guardados en cajones de madera
Libros guardados en cajones de madera. Foto: Unsplash.

Para mudar una biblioteca sin dañarla, embalá los libros en cajas chicas y firmes, parados como en el estante o acostados, nunca con el lomo hacia arriba; llená los huecos para que no se muevan, asegurá las cajas dentro del vehículo y desembalá apenas llegues. Los daños de una mudanza casi siempre vienen de tres cosas: el peso mal repartido, los golpes en el viaje y las cajas que quedan semanas cerradas en un lugar húmedo.

Antes de embalar: depurar y ordenar

Una mudanza es el mejor momento para revisar la biblioteca. Cada libro que no vas a volver a abrir es peso que alguien tiene que cargar por una escalera. Separá tres grupos: lo que se queda, lo que se dona o se vende y lo que está en mal estado. Los libros con manchas de hongos no deberían viajar mezclados con el resto, porque las esporas pasan de un ejemplar a otro dentro de una caja cerrada; si tenés alguno así, leé primero qué hacer con libros con hongos o manchas de humedad.

Conviene también anotar cómo está ordenada la biblioteca. Una foto de cada estante antes de vaciarlo te ahorra horas al llegar, sobre todo si ordenás por autor, por colección o por tema.

Qué cajas usar

La regla más útil es simple: cajas chicas para libros, cajas grandes para cosas livianas. Una caja grande llena de libros pesa demasiado, se deforma, se rompe por el fondo y termina cayéndose. Elegí cajas de cartón corrugado resistentes, de tamaño parejo para que se apilen bien, y reforzá el fondo con cinta en cruz.

  • Que una persona pueda levantar la caja sin esfuerzo y con la espalda derecha.
  • Que no queden espacios vacíos: un libro suelto dentro de una caja golpea a los demás en cada frenada.
  • Que la caja cierre plana, sin libros asomando por arriba que reciban el peso de la caja de encima.

Cómo acomodar los libros dentro de la caja

Hay dos posiciones correctas. La primera es parados, como en el estante, con el lomo contra una de las paredes de la caja y los libros del mismo tamaño juntos para que se sostengan entre sí. La segunda es acostados, en pilas planas, con los más pesados abajo. Lo que hay que evitar es apoyarlos sobre el corte delantero, con el lomo hacia arriba: en esa posición el bloque de hojas cuelga de la encuadernación y, con el traqueteo del viaje, el lomo se afloja.

Los libros de tapa dura grandes, como los de arte o los atlas, van acostados y solos o de a dos. Los ejemplares valiosos, antiguos o con encuadernación frágil merecen un envoltorio individual en papel limpio y sin tinta antes de entrar en la caja. Evitá el papel de diario en contacto directo con las tapas, porque la tinta puede transferirse.

El Instituto Canadiense de Conservación, en su guía sobre daños por fuerzas físicas, explica que un acolchado de unos 50 mm alrededor de un objeto frágil reduce mucho el impacto de una caída, y que el relleno suelto puede correrse y dejar al objeto sin protección justo cuando la necesita. Para una biblioteca común no hace falta llegar a ese nivel, pero sí para las piezas que te importan de verdad.

Rotular pensando en el que descarga

Escribí en dos caras de cada caja el contenido y el cuarto de destino: «Libros, estudio, estante 3». Marcá con una palabra clara las cajas con ejemplares frágiles. Numerar las cajas y llevar una lista en el celular te permite saber al instante si falta alguna.

El traslado: dónde se rompen los libros

La misma guía del Instituto Canadiense de Conservación recomienda asegurar todos los bultos dentro del vehículo, porque la carga suelta rebota y choca en cada pozo. En la práctica, eso significa cargar las cajas de libros primero, contra la pared del camión, bien juntas y sin nada pesado encima que pueda caerse.

Si la biblioteca es grande, hay que subir o bajar por escaleras angostas o tenés piezas de valor, este es el punto en el que conviene contratar una empresa de mudanzas en Montevideo que trabaje con cajas reforzadas, carro y personal acostumbrado a cargar peso. Antes de cerrar el trato, preguntá si la carga viaja asegurada y cubierta, y si incluyen el armado de estanterías en destino.

Un detalle muy uruguayo: el clima. Si llueve el día de la mudanza, las cajas no pueden quedar esperando en la vereda ni en un camión abierto. Un cartón mojado se ablanda, pierde resistencia y le pasa la humedad a los libros en pocas horas.

Al llegar: desembalar rápido

El error más común es dejar las cajas de libros cerradas durante semanas en un garaje, un sótano o un cuarto sin ventilar. La guía del Instituto Canadiense de Conservación sobre humedad indica que, con humedad relativa cercana al 70 %, el papel sucio o encolado puede mostrar moho visible en unos 100 días, y con 80 % en unos 10 días. En un invierno de Montevideo, una caja olvidada contra una pared de ladrillo fría puede llegar a esas condiciones.

  • Abrí primero las cajas de los ejemplares valiosos y las que viajaron más cerca del piso.
  • Si alguna caja llegó húmeda, sacá los libros enseguida y dejalos parados, entreabiertos, en un lugar ventilado y a la sombra.
  • Antes de cargar la estantería nueva, verificá que esté nivelada y, si es alta, fijada a la pared.
  • No apoyes la biblioteca contra una pared exterior recién pintada o con manchas de humedad; dejá unos centímetros de aire entre el mueble y el muro.

Las estanterías también se mudan

Las estanterías desarmadas viajan mejor que las armadas. Guardá tornillos y herrajes en una bolsa rotulada y pegada a una de las piezas. Si el mueble es de madera maciza o de melamina, protegé las esquinas con cartón. Y si vas a comprar estanterías nuevas, elegí estantes firmes que no se curven con el peso y no aprietes los libros ni los dejes inclinados. Si querés profundizar, la IFLA publica sus principios para el cuidado y la manipulación del material de biblioteca, una introducción pensada para quienes no tienen formación en conservación.

Si en la mudanza aparecen libros que ya no vas a guardar, muchas bibliotecas reciben donaciones: en bibliotecas públicas de Montevideo está cómo contactarlas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo mudar los libros en bolsas o valijas?

Las valijas con rueditas sirven para tramos cortos y libros comunes, siempre que no las llenes de más. Las bolsas no protegen de los golpes y las de plástico cerradas atrapan humedad, así que no son buena idea para un traslado largo ni para guardar libros por un tiempo.

¿Cuántos libros entran en una caja?

Depende del tamaño de la caja y de los libros. La medida no es la cantidad sino el peso: si te cuesta levantarla con una mano en cada asa, sacá algunos.

¿Conviene envolver cada libro en film plástico?

Para un traslado de un día puede proteger de la lluvia, pero sacalo apenas llegues. Dejar libros envueltos en plástico durante semanas en una casa húmeda favorece la condensación y los hongos.

¿Qué hago con los libros antiguos o de valor?

Envolvelos uno por uno en papel limpio, ponelos acostados en una caja chica con buen relleno y llevalos vos, si podés, en el auto. Para piezas de valor patrimonial, consultá a un conservador antes de moverlas.

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